Es una pregunta que me vi forzado a hacerme ayer.

Estaba yo lo más tranquilo, tratando de disminuir el tamaño de la ENORME pila de escritos atrasados, cuando recibo un mensaje de texto. Si, un mensaje de texto… ya alguna vez me despacharé sobre la cualidad de los mensajes de texto que les permite ser vehículo de los mensajes más desequilibrados que uno pueda esperar.

Anyway… el mensaje de texto me deseaba Felíz Día. Intrigado, continué leyendo. Era temprano a la mañana, y yo estoy con una gripe galopante. Mi cerebro negaba lo que los ojos transmitían. Papá Repollo me estaba SALUDANDO POR MI SANTO. Al parecer, el 29 de Junio es la “Fiesta de San Pedro y San Pablo“.

Claro, nada más apropiado para un padre que el desearle felicidad a su hijo en el día de su santo. No? No? Bueno resulta que el hijo en cuestión, léase YO, es un Pagano, un brujo y mago que lo que menos tiene es un santo. Y para hacerlo más divertido, nada menos que San Pablo! El autor de la mayor parte de las “epístolas” del Nuevo Testamento… si, ese que manda

a convertir a sus vecinos paganos. El muchacho educado y de clase alta con ideas bastante genocidas, compañerito de aventuras del más misógino de los cristianos primitivos, San Pedro. Entre ambos se las ingeniaron para convertir una religión basada en el amor y la igualdad en un culto al control, al machismo y al sufrimiento. Si yo hubiera estado vivo cerca de “San” Pablo en su época, el señorito era seguramente capaz de hacer que me apedrearan o vaya uno a saber qué debido a mi irrepenta veneración a los dioses de la naturaleza.

Creo que de los pocos santos que conozco, San Pablo es de los que me caen peor.

En fin.

Mi hermana dice que lo hace sólo por desconocimiento. Así que me limité a responder con un “gracias”. Pero por el amor de las Diosas Griegas, que es para matarlo. Tanto por su desconocimiento de la historia, como por su falta de consideración hacia mis propias ideas al respecto.

Grr.

“Serenety now…” Ommm Ommm

Yes, I feel better. See you around.